La
Sociedad Panameña de Pediatría se constituyó
como una sociedad médica especializada, sin fines de
lucros, el 18 de enero de 1954, y estableció
su domicilio en la ciudad de Panamá.
La
Sociedad Panameña de Pediatría estimula y acoge
la formación de agrupaciones de pediatras en otras
partes del país, que por voluntad expresa de sus miembros
se constituyan en capítulos de la Sociedad Panameña
de Pediatría.
El
emblema de la Sociedad Panameña de Pediatría
está constituido por un circulo con su nombre en la
parte superior y en el centro la efigie de un infante en pañales
en posición de gateo y actitud de avanzar, y
como lema una leyenda en latín que dice: "PRO
INFANTIS SALUTE"
Servir
como vocero de todos lo niños y adolescentes, de tal
forma que se asegure el respeto a su dignidad y a sus derechos,
y el logro de su óptimo crecimiento y desarrollo.
Educar
a la población en general sobre las necesidades y derechos
de todos los niños y adolescentes panameños.
Ofrecer
toda la ayuda necesaria a sus miembros para que puedan cumplir
con la consecuencia del bien superior del niño.
Favorecer,
estimular, guiar y conducir la investigación básica
y aplicada que es relevante para la salud del niño
en todas las edades.
Promover
al Pediatra como profesional médico mejor entrenado
y calificado para velar por la salud del recién nacido,
del lactante menor y mayor, del pre-escolar y el escolar,
del púber, del adolescente y del adulto joven.
Constituirse
en foro de todos los pediatras del país ante organismos
y sociedades nacionales e internacionales.
Fomentar
entre los pediatras el enriquecimiento humanista y científico
que garantice un compromiso ético con la niñez.
Reconocer
la idoneidad del especialista en Pediatría y sus sub-especialidades,
recomendar al Estado su aceptación y velar por
mantener este derecho.
Promover
el Interés Superior del Menor como principio interpretativo
en todas las políticas públicas y privadas que
se relacionen con el desarrollo integral de niño y
del adolescente.
Señalar
pautas, dar recomendaciones y resolver conflictos sobre los
estándares de cuidado pediátrico de cuerdo a
los avances de la Medicina, en general y de la Pediatría,
en especial.