Importancia
de las citas de Crecimiento y Desarrollo
Por:
Dr. Iván A. Wilson
El
médico pediatra es la persona responsable por el
control de las citas llamadas de crecimiento y desarrollo;
esto es en la población desde recién nacido
hasta los 18 años de edad, inclusive.
Estas citas empiezan cuando el recién nacido tiene
8 días de vida. En esta primera cita se establece
el inicio de una relación entre los padres de familia
y el médico, que irá creciendo a medida que
sean más frecuentes y se basará en la confianza.
Los padres de familias tendrán muchas interrogantes
sobre todo en el período neonatal ( 0 a 30 días
de vida): ¿Cuanta leche y cada que tiempo debe
tomar el bebe?, ¿Es normal la coloración
amarilla de la piel?, ¿Cuántas horas
debe dormir?. ¿Por qué presenta muermo?,
¿Son normales las deposiciones?, entre otras.
A medida que el niño crece debe presentar habilidades
y destrezas propias para cada edad: sonreír, sostener
la cabeza, voltearse, gatear, dar pasos, caminar, etc, preguntas
que son hechas por el pediatra en cada cita y que sirven
para evaluar el desarrollo psicomotor. El primer año
de vida es importante, ya que se puede detectar en forma
temprana alguna alteración en el desarrollo, o presencia
de alguna enfermedad y tomar las medidas pertinentes.
Es por esto, que las citas en el primer año de vida
son más frecuentes.
Debemos recordar que después de los 2 años
de edad las citas deben ser por lo menos una ves al año,
hasta la adolescencia, por que en cada etapa habrán
problemas y dudas diferentes, los cuales pueden ser resueltos.
Lamentablemente muchos padres piensan que cuando el niño
crece, solo debe acudir al médico si está
enfermo, lo cual es erróneo.
En estas citas también se evalúa el aspecto
nutricional (peso talla) y se detectan los
problemas más comunes como lo son: bajo peso, desnutrición,
u obesidad. De igual manera se dan las recomendaciones de
la alimentación. En los primeros 6 meses de edad
el bebe debe ser alimentado exclusivamente con leche materna,
ya que le ofrece defensas y se evitan problemas en la piel,
diarreas y otros. Además se establece un vínculo
de amor que le brinda seguridad y es beneficiosa para ambos
la madre y el niño. A partir de los 6 meses se inicia
la ablactación, es decir la introducción de
frutas y papillas, lo cual s3 va haciendo gradualmente hasta
que el niño cumple su primer año.
Todo esto se complementa con el control del esquema de vacunación
y la evaluación de exámenes de laboratorios
periódicos.
Como vemos, las citas de crecimiento y desarrollo son de
gran importancia y necesarias para la formación e
integridad de todo niño.