
Introducción
La Sociedad Panameña de Pediatría, que hoy agrupa casi a la totalidad de los Médicos especialistas que dedican su vida profesional exclusivamente a la atención del niño panameño, nació humildemente del ferviente deseo de sus fundadores de crear una entidad para “Estimular el Desarrollo de la Pediatría en nuestro país en todos sus aspectos: científico, social, sanitario, asistencial, educativo y de investigación”. Sobre sus antecedentes, su inicio y su trayectoria hasta el presente, he escrito las siguientes páginas que sólo pretenden ilustrar a los pediatras jóvenes y recordar a los ya maduros los hechos de mayor trascendencia en la vida de esta sociedad, como también ponderar la influencia superadora que ella ha ejercido en el pediatra y el médico general y influido benéfico que ha tenido en el mejoramiento de los servicios de salud al niño de Panamá .
Antecedentes
Desde 1903, año de nuestra independencia de Colombia, hasta 1924, la atención médica de los niños se llevaba a cabo en la sala destinada a ellos en un pabellón de madera del Viejo Hospital Santo Tomás que ocupaba el mismo sitio donde hoy está el Cuartel Central del Cuerpo de Bomberos en la playa Amador Guerrero.
Este Hospital estaba a cargo del gobierno de los Estados Unidos por arreglo con el de Panamá y los niños eran tratados por médicos norteamericanos, del Departamento de Salud de la zona del canal.
Esta situación persistió hasta el 1° de septiembre de 1924, fecha en que se inició la pediatría realmente panameña con la inauguración del nuevo hospital Santo Tomás. En la planta baja del edificio, donde hoy funcionan las Clínicas Externas de Especialidades, se instaló la Sala 14 para pediatría, que comprendía 2 salones con 20 camas para niños y 20 para niñas, más los servicios auxiliares. Además, se abrieron las Salas 15 y 16 para Infecto-Contagiosas para adultos y niños.
El Dr. Rodolfo Arce, egresado de la Sorbona, fue nombrado Jefe de Servicio y años después los Doctores Edgardo Burgos y Pedro Vasco Núñez. A la muerte del Dr. Arce le sucedió en la Jefatura el Dr. Burgos, quien desempeñó el cargo por varios años y fue luego reemplazado por el Dr. Leopoldo Luis Benedetti, quien regresaba de proseguir estudios de post-grado en el Hospital del Niños de Cincinnati, mientras el Dr. Núñez ocupaba la Jefatura de la Clínica escolar de Panamá.
En los años siguientes el grupo fue aumentando con la llegada de los nuevos pediatras: Hermelinda Cambra, Pedro Moscoso y Carlos Sousa lennox y el retorno del Dr. Núñez. Los tratamientos variaron notablemente con los nuevos procedimientos y drogas, pero la capacidad del local seguía contrastando dolorosamente con la demanda de camas para los pacientes que debían internarse.
El Hospital del Niño
El cuadro que presentaba la sala 14 era tan conmovedor que la necesidad de un Hospital Pediátrico se hizo evidente. En agosto de 1945 publiqué un artículo en la estrella de Panamá sugiriendo que el monumento, que el gobierno panameño proyectaba erigir al ex - presidente de los estados Unidos Franklin D. Roossevelt, lo constituyese un hospital para niños. Nuevamente en enero de 1947, ante la Asociación Médica Nacional, solicité su intervención para la construcción de un hospital pediátrico. Ambas gestiones fueron infructuosas. La idea cristalizó independientemente cuando, en abril del mismo año, los socios Enoch Adames Villa, Jefe administrativo del Hospital santo Tomás y Gustavo Trius, prominente hombre de negocios, propusieron el Club de Leones de Panamá, emprender una campaña de recolección de fondos para construir un hospital para niños. Después de una intensa labor del Club que produjo cuantiosas donaciones y luego de tres años de construcción, El Club de Leones de Panamá entregó al Gobierno Nacional, por escritura pública, un Hospital Pediátrico completamente equipado con capacidad para 200 camas, el 28 de noviembre de 1950. Como reconocimiento a la generosidad patriótica del pueblo, una placa de mármol colocada a la entrada principal del edificio ostenta la hermosa leyenda que dice: “ Símbolo de la Cooperación Ciudadana en Pro de la Salud del Niño Panameño”.
Razones políticas obligaron al nuevo hospital depender del Hospital santo Tomás por ocho largos años hasta que el Presidente de la República y León activo, Ernesto De La Guardia Jr. Firmó la ley que lo convirtió en entidad autónoma del estado en agosto de 1958. Ya con fondos propios y plena libertad de acción, bajo un patronato, la entidad estaba preparada para desarrollar con eficiencia las tres funciones que dicha ley le señalaba: Asistencia, Docencia e Investigación Pediátricas. Cabe notar que muchos de los miembros de nuestra sociedad fueron Médicos residentes del Hospital del Niño.
Fundación de la Sociedad
Inspirados en el deseo de asociarse y formar un grupo que tuviese representación en el territorio nacional y en el ámbito internacional, el día 18 de enero de 1954, en la residencia de los doctores José Ramón Varela y señora, ocho pediatras se reunieron con el fin de constituir la Sociedad Panameña de Pediatría. Hermelinda Cambra de Varela, Edgardo Burgos, Ricaurte Crespo V., José Renán Esquivel, Pedro Vasco Núñez, Joaquin Vallarino M., Pedro Moscoso Díaz y Carlos Sousa lennox, formaron el núcleo fundador del cual tuve el honor de ser elegido primer presidente.
Los fines de la nueva entidad, que luego de aprobados fueron consignados en el artículo 2° del Estatuto, son los siguientes:
A) Estimular el desarrollo de la pediatría en nuestro país en todos sus
aspectos: científico, social, sanitario, asistencial, educativo y de
investigación.
B) Promover el acercamiento entre los médicos pediatras nacionales.
C) Fomentar las relaciones con organismos y sociedades nacionales e
Internacionales que se interesen por la salud del niño
De las Sesiones
Se han celebrado sesiones mensuales que constan de un programa científico y una parte administrativa y que se han llevado a cabo, primero, en el Hospital del Niño, y luego desde 1972, en el Ateneo de Ciencias y Arte, también se han efectuado sesiones solemnes en varios hoteles y centros sociales.
Actividades nacionales
La mayor trascendencia nacional fue la elaboración, conjuntamente con representantes del Club de Leones de Panamá y la Dirección General de Salud Pública, de un anteproyecto que sirvió de base a la ley del Patronato del Hospital del Niño en 1958.
La Sociedad que tiene personería jurídica, hace varios años está afiliada a la Asociación Médica Nacional y a obtenido a través de ésta para cada uno de sus miembros un certificado de especialista en Pediatría expedido por el Ministerio de Salud desde 1968.
Actividades Internacionales
Cuando la formación de nuestra sociedad fue comunicada a las sociedades similares, la primera invitación procedió de la República de Guatemala, para el III Congreso Centroamericano de Pediatría. La sociedad confirió entonces al eminente pediatra e insigne maestro, Dr. Ernesto Cofiño Ubico, el primer certificado de socio Honorario de nuestra entidad. A los siguientes Congresos Centroamericanos y a otros que desde entonces se han celebrado en el Extranjero, la Sociedad Panameña de Pediatría ha enviado siempre una delegación o su colaboración con trabajos científicos.
Debe mencionarse que la Academia Americana de Pediatría ha colaborado en diversas ocasiones enviando eminentes conferenciantes para participar en nuestras actividades.
Nuestra actividad cumbre a nivel internacional la constituyeron la organización y celebración del VI Congreso Centroamericano de Pediatría que se llevó a cabo en esta Capital del 11 al 15 de diciembre de 1962, el cual se distinguió por la numerosa asistencia, las conferencias magistrales de los ilustres profesores invitados Waldo Nelson, Willys Potts y otros por los interesantes trabajos libres, pero más que todo, por espíritu de confraternidad que reino en esos días en que, Panamá a través de nuestra agrupación, estableció un vínculo estrecho con sus hermanas centroamericanas que ha ido fortaleciéndose al correr de los años.
Las Jornadas Panameñas de Pediatría
La Sociedad ha llevado a cabo diez Jornadas, una cada año, de 1968 a 1978, las cuales fueron presididas por los Doctores: Ricaurte Crespo (1968 –1969 –1974), Siviardo De León B. (1970 –1971), René Villalaz (1972), Doris Chorres (1973), Felix E. Ruiz (1976 –1977) y Egberto Stanziola, (1978) y tuvieron lugar cronológicamente en Penonomé, Chitré, Boquete, Tocumen, y la Capital.
Estas reuniones han sido honradas con las intervenciones de eminentes Invitados de Honor, y han sido muy valiosas las contribuciones aportadas por los miembros de la sociedad, mediante los temas libres que han presentado.
Los Premios Nestlé
La Compañía Panameña de Alimentos, S.A., que ha venido colaborando con nuestra entidad desde su fundación, en su deseo de estimular la literatura pediátrica en el país, ofreció desde 1970 premiar los trabajos mejor escritos y presentados en cada Jornada con un certificado y una suma de dinero, de acuerdo con el fallo del jurado nombrado para tal efecto. Los siguientes pediatras han sido recipiendarios de estos galardones: José G. Ros-Zanet, Francisco Bravo Icaza, Doris Chorres, Criseida de Owens, Ramiro García A., Eduardo real Sáenz, Felix E. Ruiz R., Rosa Siu Loy, Rubén Villalaz B., César Castillo Mejía, Elio Arrocha, Telémaco Trujillo, Isaac Araúz, Ludwing Dillman y Egberto Stanziola.
La Revista Pediátricas
Durante la presidencia del Dr. Gonzalo Sosa García se lanzó la idea de publicar una revista. El año siguiente, durante la gestión presidencial del Dr. Rodolfo Poveda y con la colaboración del Dr. José G. Ros- Zanet, apareció el “Boletín de la Sociedad Panameña de Pediatría” primera publicación de su género que se presentaba en el país. En este órgano se ha exteriorizado el pensamiento de nuestra agrupación dentro del ámbito Nacional e internacional y tal como lo dijo el Dr. Borden Veeder, de Pediatrics: “Solo podía tener éxito si tenía el apoyo de todo la familia de pediátrica”. Así ha sucedido con nuestra revista que ha aparecido ya por quinceava vez. Leída ampliamente reposa, para orgullo nuestro, en las bibliotecas de muchas sociedades, universidades y centros de cultura médica intensificando nuestras relaciones con el mundo exterior. Actualmente bajo la dirección acertada y consagrada de la Dra. Doris Chorres y sus colaboradores, se publica dos veces al año.
Estamos seguros de que seguirá difundiendo los hechos y los ideales de nuestra sociedad e influyendo en la ilustración y superación de sus miembros y de todos sus lectores.
El Emblema
Aunque por muchos años la Sociedad tubo como símbolo un círculo con su nombre en la parte superior y en el centro una efigie de un infante en posición prona y en actitud de avanzar, faltaba un lema que expresara sus ideas y sus propósitos. En 1973 fue aprobado un proyecto por el cual se modifica el emblema agregando una leyenda en latín en la parte inferior que dice: “PRO INFANTIS SALUTE”, con el que se ha logrado sintetizar su misión.
El XI Congreso Centroamericano de Pediatría
En la noche del 24 de diciembre de 1972, un catastrófico sismo destruyó gran parte de la ciudad de Managua, con pérdidas lamentables de numerosas vidas y gran cantidad de bienes. Como a Nicaragua le tocaba ser la sede del XI Congreso Centroamericano de Pediatría, dicho país pidió, con sobrada razón que se relegara de ese compromiso. Por ser la segunda en orden correspondió el turno entonces a nuestra nación, la cual aceptó gustosa la celebración de este cónclave en la ciudad de panamá, para diciembre de 1974.
Presidido por el Dr. Ricaurte Crespo V., veterano en actividades sociales, internacionales y domésticas en Pediatría y con la eficiente colaboración de los Doctores: René Villalaz, Hermelinda Cambra de Varela, Carlos Sousa Lennox, Luis Carlos Vega, Doris Chorres, Felix E. Ruiz, Francisco Bravo, Leonel Luque, Rodolfo Poveda y la Sra. Mirla M. de Altafulla, los distintos comités trabajaron afanosamente en la organización y preparación de esta reunión de comunicación científica y confraternidad Centroamericana para lograr el buen éxito obtenido.
Resumen y Conclusión
En los 25 años de existencia el número de miembros de la Sociedad ha crecido en proporción aritmética: comenzamos ocho Socios y hoy ya sumamos más del décuplo. Hemos hecho un breve recuento de los hechos y los logros en este tiempo, pero aún quedan consignados en los archivos de la Sociedad otras actividades que han contribuido a la formación y desarrollo de su fisonomía presente.
Un espíritu de igualdad y fraternidad ha reinado siempre en el ceno de la Sociedad Panameña de Pediatría ya que, como en la parábola del sembrador, “la tierra era buena”. Por eso la semilla germinó y creció hasta convertirse en un árbol frondoso cuyos frutos estamos hoy contemplando. Queda para las nuevas generaciones de pediatría la tarea de engrandecerla con el mismo espíritu de superación con que fue fundada luchando unidos por el logro del bienestar físico, mental y social del niño de nuestra patria.